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First Things First: ¡Viva la cuarentena!

¡Hola!... Te saludo desde mi cuarta semana de cuarentena voluntaria. Espero que tu estés haciendo lo mismo y que estés leyendo #FIRSTTHINGSFIRST desde tu casita. 


Durante estos días de aislamiento social no he sido la persona más activa del mundo, para ser honesta no he hecho N-A-D-A, literalmente. Pijamas todo el día a todas horas es mi código de vestimenta, Netflix controla mi vida y dormir está en mi top número uno. Desde que todo esto comenzó no pude evitar paniquearme y cuestionarme si tenía que correr a la tienda y comprar papel higiénico por todo lo que veía y escuchaba en las noticias y en las redes sociales. Sumado a lo anterior, vivir este episodio de la historia de la humanidad lejos de mi país, mi familia y mis amigos, no ha sido fácil. 


Después de estas semanas de adormecimiento emocional y social, he decidido que no puedo seguir así. Al final de cuentas, todos estamos en las mismas y nadie en la actualidad ha pasado por esto antes. Motivación y presión para convertir esta crisis en oportunidad existen de sobra. Personajes históricos como Isaac Newton y Shakespeare hicieron durante sus respectivas cuarentenas un tiempo productivo. Newton por su parte con 23 años hizo uno de sus mayores descubrimientos: la teoría de la gravedad y el pobre de Shakespeare que le tocó dos veces estar en aislamiento por condiciones sanitarias, aprovechó este tiempo para inspirarse y  escribir, Macbeth; a pesar de que los teatros en Londres estaban cerrados y que el panorama era poco alentador. 


La incertidumbre que genera estar en cuarentena me obliga a no dejar de preocuparme y de darle vueltas en mi cabeza a los retos que existirán una vez que esto se termine. Tal vez esta etapa debe ser de preparación y no sólo de merecido descanso.  Por eso es que antes de seguir malgastando la cuarentena y viendo mi vida pasar, estas son las #FIRSTTHINGSFIRST que hoy me comprometo a hacer y que espero que tú también:


1. Tener una rutina… Pero una rutina saludable para cuidarme física y mentalmente. Estar pegada al sofá viendo el maratón de la Casa de Papel tres días seguidos, sentirme tentada 24/7 a abrir mi cuenta de TikTok, pasar horas viendo memes para despejar mi mente, pensar que la taquicardia de los carajillos caseros cuenta como cardio y que estar aburrida es igual a tener hambre; son rutinas poco saludables. Levantarme temprano a pesar de que todos los días parecen Domingo, hacer ejercicio desde la comodidad de mi casa y sin saturar las historias de Instagram, aceptar que comer frutas y verduras también me hace feliz, tomar más agua, etc. Suena fácil, pero a veces lo más sencillo para algunas personas es lo más difícil para otras. Hice la siguiente lista de lo que parece obvio y que como mínimo debe incluir mi rutina a diario:

  • Despertarme todos los días a las 8:00 am 

  • Desayunar, comer y cenar saludable.

  • Escribir una línea por lo que me siento agradecida. 

  • 30-60 minutos de ejercicio.

  • Tomar agua al menos tres litros durante todo el día.

  • Trabajar en mis pendientes en un lugar tranquilo de mi departamento.

  • Salir 30 minutos a caminar.

  • Tomar un curso en línea.

  • Hacer alguna actividad de ocio, máximo 60 minutos (Netflix, redes sociales, etc)

  • Escribir mis pendientes del día siguiente. 

  • Dormir 8 horas. 

***Espero que te sirvan de inspiración para también hacer tu lista.


2. Adquirir una nueva habilidad… El otro día me mandaron esta frase por Whatsapp que decía: "Si no sales de esta cuarentena con un libro leído, un negocio nuevo o más conocimiento, no te faltó tiempo, te faltó  disciplina". Estoy de acuerdo, pues antes me quejaba de no tener tiempo y ahora no me puedo quejar de lo mismo, todo se resume a mi fuerza de voluntad. Internet está lleno de oportunidades para tomar cursos en línea gratis (te estaré compartiendo algunos tips en mis historias de Instagram), también hace posible tener la información de manera inmediata sobre los temas que son de nuestro interés y que nos ayudan a adquirir una nueva habilidad o incluso probar algo que nunca imaginaste que serías buen@. En mi caso siempre pensé que mi talento culinario se reducía a hacer sandwiches y quesadillas; pero en estos días a pesar de no ser muy productiva puedo presumir que también sé de pizza y pasta hecha en casa, ¡gracias Youtube!


3. Ser más agradecida... Quedarme en casa es un lujo y también una responsabilidad. Hacerlo por los miles de personas que no tienen esta opción y que deben seguir poniendo en riesgo su salud a diario, por mi familia, por mis amigos, son motivos suficientes para dar las gracias por tener la oportunidad de decidir hoy quedarme en mi casa. Aunque a veces esté harta de estar encerrada, tengo que recordar que es un privilegio poder hacerlo. Así como lo es, asomarme por la ventana y ver una impresionante postal de la primavera de Helsinki, vivir en un país preparado para cualquier crisis, estar con quiero estar, poder ver las caras de mis amigos y mi familia aunque sea por FaceTime

Hoy no sólo es suficiente con sentirme agradecida; sino también es necesario demostrarlo, pensar en los demás es un buen inicio. Ayudar a mis vecinos, salir de casa siguiendo todas las medidas de seguridad, consumir lo local en la medida de mis posibilidades, difundir contenido con responsabilidad en mis redes sociales, no ocasionar más pánico y confusión en la gente, etc. 


4. Ver siempre lo bueno antes que lo malo… Aunque estoy acostumbrada a ser una pesimista constante y siempre me imagino los peores escenarios, como decía mi mamá: “Mijita, no hay mal que por bien no venga” y sí las mamás siempre tienen la razón. Tener siempre presente que esta situación es una pequeña parte de mi vida y que como todo también va a pasar. Mi actitud es algo sí puedo controlar y que sólo depende de mí. Una mente negativa no me va a dar una vida positiva. Estar consciente que los comentarios que hago, cómo me hablo a mí misma, las personas que sigo en redes sociales, lo que quiero escuchar y ver, son cosas que yo decido hacer para sentirme mejor. 


5. Apretar el botón de reset sin miedo… Empezar de nuevo todas las veces que sean necesarias no está mal. El mundo nunca volverá a ser el mismo y hoy más que nunca debo ser resiliente. Adaptarme a lo digital, modificar mis prioridades y replantear a lo que dedico mi vida podrían significar la gran reflexión de esta cuarentena. 


Estas son las cinco #FIRSTTHINGSFIRST para no dejar que el caos gane, motivarme y gritar por la ventana a mis vecinos finlandeses: ¡Viva la cuarentena! 


No se te olvide #QUEDARTEENCASA y que el primer 9 de cada mes habrá nuevo post...si Diosito quiere jajaja.


Así que ya sabes… Si quieres seguir leyendo este diario de experiencias primerizas, recuerda: ¿cuándo fue la última vez que viviste algo por primera vez?... ¡Hasta el próximo post! 



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